EL ANTROPÓLOGO y teólogo norteamericano Gary Chapman explica en su libro Los cinco lenguajes del amor que cada persona tiene una forma diferente de comunicar sus emociones, es decir, cada uno expresamos nuestro amor de una manera diferente. Esto provoca conflictos porque resulta complicado o imposible saber qué quiere o qué necesita tu pareja, es como si habláramos idiomas diferentes. En otra entra de este Blog, ya vimos cómo mejorar las comunicaciones en tu pareja, veamos qué son los 5 lenguajes del amor y cómo aplicarlos en nuestra vida de pareja.
1. Muestras de afecto: comunicación no verbal entre parejas
El primero de los cinco lenguajes del amor tiene que ver con la comunicación no verbal. Algunas personas se sienten profundamente queridas por sus parejas cuando reciben muestras de afecto, como besos, abrazos o caricias en cualquier momento del día; sin que por ello medie nada especial.
Estos gestos son fundamentales en la comunicación no verbal, ya que transmiten emociones que las palabras no logran (o no sabemos) expresar.
En una relación el afecto físico no solo crea un sentido de cercanía, sino que también fortalece el vínculo emocional entre ambos. Un abrazo de más de diez segundos, donde puedan sentirte y olerte, proporciona consuelo y seguridad, además de un espacio donde ambos se sienten protegidos.
Los besos (ese beneficioso intercambio de bacterias, según los expertos) son un símbolo de amor y deseo, mientras que una caricia suave puede transmitir ternura y atención. Ambos hay que practicarlos en todo momento, ya que ese tipo de comunicación va a reducir la tensión durante los momentos difíciles: recuerda que un gesto de este tipo puede desencallar conflictos y abrir la puerta a un diálogo más constructivo.
Las muestras de afecto son clave en la comunicación no verbal, enriqueciendo la conexión emocional y promoviendo una comunicación más sólida con tu pareja.
2. Tiempo para nosotros: tiempo de calidad
Nos sentimos conectados cuando nos dedicamos tiempo de calidad. Tiempo de calidad no implica irse a un hotel de cinco estrellas o a un restaurante de lujo. Se trata, sencillamente, de crear momentos en los que ambos se centran el uno en el otro, especialmente sin la distracción del móvil.
Muchas personas me dicen en la consulta que pasan tiempo de calidad con sus parejas porque todas las noches se sientan frente al televisor para ver una serie. Sin embargo, creo que esto no es tiempo de calidad: es tiempo con tu pareja, que está muy bien; pero con tiempo de calidad nos referimos a otra cosa, como caminar de la mano y escuchar a tu pareja, tomar una copa de vino mientras os miráis, o simplemente hacer algo juntos mientras os comunicais.
Este tipo de acciones en pareja son fundamentales para fortalecer el vínculo emocional y construir una relación sólida. Dedicar tiempo de calidad significa hablar y escuchar activamente.
Tiempo de calidad con tu pareja significa compartir experiencias diarias, tus sentimientos y tus sueños.
Los momentos de conversación genuina son esenciales, ya que ayudan a cada uno a sentirse valorado y comprendido. Cuando uno de los miembros de la pareja se siente escuchado, se genera un ambiente de confianza y cercanía.
Estas experiencias compartidas crean recuerdos duraderos y fomentan la intimidad. La clave es la intención detrás del tiempo dedicado: es un regalo que fortalece la conexión emocional.
3. Actos de servicio: el esfuerzo común
Los actos de servicio se refieren a aquellas actividades o tareas domésticas que requieren algo de esfuerzo: fregar los platos, ir a la compra, lavar el coche, ocuparse de los niños, llevar en coche a tu pareja a la oficina o ir a buscarla un día de mucho trabajo. Gary Chapman sostiene que estos gestos son una forma poderosa de expresar amor y compromiso.
Tiempo de calidad es aquel en el que puedes hablar o disfrutar con tu pareja sin ser interrumpidos.
Cuando un miembro de la pareja se toma el tiempo y el esfuerzo para realizar estas actividades, está demostrando su amor de una manera tangible, y esto tiene una repercusión enorme, no sólo porque alivia la carga del otro, sino también porque estás valorando su bienestar.
Además, este tipo de actos realizados por todos los miembros de la familia fomentan un sentido de trabajo en equipo, ya que al abordar las responsabilidades del hogar en familia, las parejas pueden sentirse más unidas y equilibradas.
4. Palabras de afirmación
Las palabras de afirmación son un poderoso lenguaje del amor que resuena profundamente en muchas personas.
Para sentirse amadas del todo, necesitamos escuchar aunque sea de vez en cuando el reconocimiento y la apreciación de nuestras acciones en la vida, cualidades o logros.
Estas expresiones pueden ser tan simples como un cumplido sobre la ropa que llevas puesta, una frase de aliento sobre un proyecto en el que están trabajando en tu ofician o una declaración sincera de lo importante que es esa persona en la vida. Si de verdad piensas que es una persona especial, ¿por qué no decírselo?
El impacto de las palabras de afirmación positivas es muy significativo.
Cuando expresamos gratitud y cariño a nuestra pareja, no solo le haces sentir valorado o valorada, sino que también reforzamos su autoestima y confianza. Decir de vez en cuando «estoy orgulloso de ti» o «estoy encantado de haberte conocido: eres increíble» pueden iluminar su día y fortalecer el vínculo entre ambos. Además, las palabras de afirmación fomentan una comunicación abierta y podrás recibir, a su vez, afirmaciones similares.
Piensa que al compartir pensamientos de ese tipo, tan íntimos, se creará un ambiente agradable para seguir retroalimentando tu relación, ayudándote a resolver futuros conflictos.
Por lo tanto, considera de vital importancia esas palabras de afirmación y no pienses que son cursilerías o romanticismos innecesarios.
5. Regalos y pequeños detalles
Las pequeñas muestras de atención como un regalo sencillo e inesperado, tienen un gran impacto emocional. No se trata de obsequios costosos, sino de gestos con significado que demuestran que tu pareja ha estado pensando en ti pareja. Por ejemplo, de camino al trabajo pasas por una papelería y compras una postal o un cuaderno bonito. «Simplemente de acordé de ti y como sé que te gustan este tipo de cosas…»
Con un gesto así tiene un simbolismo porque demuestras que te has estás acordando de tu pareja. Tampoco es necesario que sea algo físico y que sea todos los días ni todas las semanas.
Un regalo sorpresa te ayudará a iniciar un conversación pendiente.
Una cena sorpresa o un fin de semana en una casa rural pueden ser igualmente agradables. Lo importante es la intención detrás del regalo, que debe reflejar la consideración hacia la pareja.
6. Autocoaching: entre los 5 lenguajes del amor, ¿cuál es tu forma de expresar emociones?
No todos los lenguajes del amor se dan en todas las relaciones, ni tampoco son autoexcluyentes. Sin embargo, a todos nos gusta que nos expresen amor de las cinco maneras mencionadas, aunque siempre hay una de estas cinco formas por la que tenemos más preferencia. ¿Cuál es la tuya?
Te propongo un pequeño ejercicio de autocoaching. Toma un cuaderno y escribe la respuesta a estas preguntas. Escribe con calma repasando después lo que has escrito, quitando o añadiéndo lo que consideres oportuno.
¿Qué palabras o frases de afirmación me gustaría escuchar de tu pareja para sentirme más valorada o valorado?
¿Qué tipo de experiencias compartidas consideras más significativas en tu relación? ¿Puedes poner algún ejemplo cercano en el tiempo?
¿Crees que sabéis resolver bien vuestros conflictos? ¿Qué conflictos hay en este momento entre tu pareja y tú?
¿Qué regalos de tu pareja te han me hecho sentir especial y por qué?
¿Cuándo fue la última vez que regalaste algo, por sorpresa a tu pareja?
¿Crees que tu pareja te cuida lo suficiente? ¿Qué gestos te ayudarían a tener una vida más fácil o agradable? ¿Lo has hablado con tu pareja?
Espero que este artículo y estas preguntas te hayan servido para reflexionar. Si necesitas alguna aclaración o comentar algo, puede escribirme al correo: hola@carlosgarciacoach.es






