NO SOLO OCURRE en una ruptura de pareja, a menudo somos víctimas de nuestros propios pensamientos negativos, lo que se traduce en acciones más pobres y poco efectivas. Te traigo 6 acciones sencillas para pensar en positivo, acciones que puedes llevar a cabo todos los días, mejorar tus pensamientos y con ello lo que te cuentas a ti mismo.
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| Elije ser optimista |
Elije ser optimista
Debemos tener muy presente que pensar de forma positiva es una opción, un estilo de vida que contribuye a nuestra felicidad. No se trata de pensar positivamente sólo en determinados momentos, hay que hacerlo incluso cuando las cosas no van bien: tienes que entrenar a tu cerebro para ello.
Nuestros pensamientos son muy poderosos, ya que moldean directamente cómo nos sentimos y cómo actuamos. Por ejemplo, si una persona cree que es segura, se sentirá y se comportará de esa manera. El optimismo se considera, en el día a día, como sinónimo de pensamiento positivo. Implica esperar que nos ocurran más cosas buenas que malas.
Ser feliz no guarda una relación directa con lo que te ocurre en la vida. Ser feliz es algo que uno elige.
Las personas optimistas tienen mejor estado de ánimo, mayor satisfacción con la vida, más éxito en la escuela, el trabajo y el deporte, disfrutan de buena salud y viven más tiempo.
Además, el optimismo nos protege de los efectos negativos de las situaciones difíciles y nos impulsa a buscar soluciones activas a los problemas. Cambiar el pensamiento negativo a positivo es fundamental, incluso para superar una depresión.
El pensamiento positivo nos ayuda a reinterpretar las situaciones de forma constructiva y nos motiva a actuar, ya que si creemos que nos pasarán cosas buenas, nos esforzaremos más sabiendo que nuestras acciones son importantes. En mis consultas, tratamos de enfocar siempre ese tipo de pensamientos: será muy difícil ganar el partido (o recuperar una relación de pareja) si entras al terreno de juego creyendo que vas a perder.
En definitiva, la calidad de nuestra vida está directamente relacionada con la calidad de nuestros pensamientos.
Qué ocurre cuando piensas en negativo
En otro artículo de este blog titulado «Pensamientos negativos tras una ruptura de pareja» hablamos de las consecuencias de este tipo de pensamientos en el escenario de una ruptura. Cuando una persona piensa en negativo, su día puede arruinarse antes de empezar. Por ejemplo, al despertar y preocuparse por un jefe exigente, una reunión difícil o una posible crisis de pareja, uno ya se siente mal, tenso e irritable; aunque en realidad nada haya ocurrido todavía.
Este tipo de pensamiento hace que la persona se sienta paralizada, le cueste concentrarse y pueda incluso mostrarse antipática con la gente que le roedea. Pero, fíjate bien, que no se trata de lo que va a ocurrir, sino el pensamiento negativo lo que causa este malestar. Por eso, adoptar una actitud mental crítica es clave para enfrentarte mejor a esos pensamientos (que a todos nos llegan) y generar una influencia positiva a nuestro alrededor para empezar el día.
La ley de la atracción
Mucha gente piensa que atraemos aquello que pensamos, sin embargo, no hay ninguna base científica que lo demuestre. Por mucho que yo piense que mi jefe me a va subir el salario, esto no ocurrirá salvo que yo mismo construya el escenario apropiado para que ocurra: es lo que se ha venido llamando el pensamiento «delulu».

En pensar en positivo es construir tu propia felicidad
Efectivamente, las formas de pensamiento positivas atraen «formas de positividad» pero no de forma mágica, sino en las acciones que lleves a cabo tras ese pensamiento positivo. Por ejemplo, si a una persona le repites constantemente que es tonta, perezosa, incapaz para nada útil, etcétera; es muy probable que sus comportamientos sean el reflejo de estas creencias y mucho más si se trata de un niño o un adolescente.
Aprendemos de nuestras creencias sobre nosotros mismo siendo niños. Los niños aceptan sin cuestionar los mensajes que reciben de los adultos, tanto los positivos como los negativos. A fuerza de repetirnos, adoptamos las creencias negativas o positivas sobre nosotros mismos. Si te dicen (aunque no lo seas) que eres bueno jugando al futbol y terminas creyéndolo, lo más probables que llegue un día que lo seas.
Este tipo de pensamiento positivo, si lo aplicas a una situación de crisis de pareja, te ayudará más de lo que puedas pensar a primera vista.
6 acciones sencillas para pensar en positivo
Una buena actitud mental empieza por encauzar los pensamientos y convertirlos en positivos: es una forma de cambiar lo que está ocurriendo. Se trata de destacar aspectos válidos de nuestra vida y potenciar al máximo lo mejor de nosotros mismos.
1. ¿Es tan terrible lo que te está ocurriendo?
Piensa de forma crítica. No es agradable que hayas roto con tu pareja, desde luego; pero no es una desgracia. Sé consciente de lo te estás contando a ti mismo o a ti misma, una desgracias es algo mucho más grave que haber roto con tu pareja. Si estás convirtiendo tu ruptura en algo terrible te recomiendo que leas este otro artículo.
2. Evita criticar a otras personas
Empieza por mantener la mente limpia de reproches o críticas. Las personas actúan por motivos que no conocemos, no podemos juzgarlos sólo por lo que vemos en ellas; sería muy injusto. No hables mal de nadie, ni siquiera de esas persona a los que sabes que no caes bien. Recuerda que no puedes caer bien a todo el mundo y que, al fin y al cabo, tienen derecho a no considerarte su amigo. No pasa nada, no es un reproche ni un insulto.
3. Las cosas van a salir bien
Ya sabes que lo que nos preocupa raramente termina ocurriendo. Dedica unos minutos al día a imaginar el escenario del éxito: piensa que esa persona va a volver a tu lado, piensa cómo vas a comportarte o qué planes tienes para cuando esto ocurra. Imagina otros escenarios posibles
4. Cuida la forma en la que te hablas a ti mismo o a ti misma
No sirvo, no puedo, soy inútil, no lo conseguiré... son expresiones que hay que eliminar de nuestro pensamiento. No es bueno pensar en estas expresiones y mucho menos decirlas. Recuerda que el lenjuage absoluto alimenta siempre el pensamiento negativo.
Evita también decir poco a poco, cámbialo por paso a paso; lo necesito por lo elijo; y en la medida de lo posible hay que evitar decirnos lo intentaré; directamente, hazlo, y si no puedes hacerlo lo mejor es no decir nada.
5. Adaptación
Si las cosas no pueden llegar a ser como tú quieres, es necesario adaptarse. Tienes que luchar por lo que quieres pero con un límite: no puedes esperar toda la vida a que pase un autobús. Después de mucho tiempo esperando lo mejor es que optes por otro medio de trasporte o, sencillamente, regreses a casa andando. No pasa nada.
6. Escritura positiva
Entrena tu cerebro para que piense de forma positiva escribiendo, al final del día, tres cosas buenas que te hayan pasado ese día. Escribir es ordenar nuestros pensamientos, y si lo haces de forma consciente sobre las cosas agradables que te ocurren, tu cerebro aprende de aquello a lo que le prestas atención.







