| CONTENIDO DE ESTE ARTÍCULO |
| 1. Cómo identificar una relación estancada
7. Consejos para terminar una relación estancada (que no aporta nada) |
1. Cómo identificar una relación estancada
Como es sabido, las relaciones de pareja pasan por diferentes etapas hasta su consolidación. En este otro artículo puedes ver las diferentes etapas de una relación de pareja. Una vez consolidadas, las relaciones siguen creciendo a medida que, como personas, vamos creciendo también.
A veces, podemos tener la sensación de que la relación no avanza, bien porque nos hemos quedado en una de las fases de formación de la pareja, o bien porque, una vez estable, te das cuenta de que a su lado no avanzas como persona.
El amor es como la luna: si no crece, decrece.
Después de algún tiempo de relación, en la que ésta ya se ha consolidado, las relaciones se estancan por no afrontar a tiempo los problemas, es decir, por no tener conversaciones incómodas de vez en cuando. Nadie ha nacido con la capacidad de leer la mente de los demás, pero no importa porque los seres humanos tenemos algo fantástico: tenemos lenguaje y capacidad para comunicar incluso cosas muy complejas. Saber comunicarte bien con tu pareja es la clave.
Hace algún tiempo trabajé con una mujer de unos 40 años que decía estar muy desilusionada con su marido porque nunca le había regalado nada el día de San Valentín, y porque tampoco le había dado una fiesta sorpresa el día de su cumpleaños. Yo le pregunté si le había dejado claro que esas cosas eran importantes para ella, y su respuesta fue tajante: «Esas cosas no hay que decirlas, se saben».
Ahí estaba el error. Nada se sabe a priori. Tampoco hay conductas que podamos predicar como universales en las parejas: todo hay que hablarlo.
En una conversación posterior con el marido, me dijo que hacer un regalo justamente el día de San Valentín era algo que odiaba, decía que era un invento del mundo consumista. «Claro que hago regalos a mi esposa, pero nunca en esas fechas». Sin embargo a ella le hacía ilusión recibir un regalo ese día y él parecía no saberlo.
El problema de una relación estancada puede estar en vuestra forma de comunicaros. Pregúntate si tu pareja debería saber más cosas de ti y si sabéis comunicar deseos o formas de actuar del otro.
Una pareja estancada tiene dificultades para comunicarse.
2. Planes aburridos
Si tu relación está estancada notarás cómo habéis dejado de hacer planes interesantes. Todo se limita a salidas tranquilas, a ver a la familia, salir de compras o en compañía de otras personas.
Pero recuerda que este tipo de evitación empeora la situación y estanca más la relación pues no se están afrontando las dificultades ni los obstáculos que están manteniendo todo en el mismo punto. La mejor manera de resolverlo es hacerle frente en una conversación en la que se expongan, con calma y asertividad, lo que pensamos, lo que sentimos.
Hay algunas razones por las que las relaciones estancadas nos impiden salir: el confort de lo que conocemos, el miedo a no encontrar una nueva relación o la baja autoestima, por ejemplo, pueden ser algunos de los motivos que pienses que te conviene más lo malo conocido que lo bueno por conocer.
3. Sensación de vacío
Una falta de proyectos en común provoca esa sensación de vacío y de desorientación. Es posible que en el trabajo o en otros ámbitos de tu vida te sientas estupendamente bien porque hay ideas y muchos asuntos que abordar; sin embargo, cuando piensas en tu pareja y en lo que estás viviendo sientes que falta algo.
No hay un lugar común hacia el que caminar y te preguntas, ¿qué hacemos aquí? Ese pensamiento recurrente te puede provocar un desenamoramiento progresivo.
4. Sexo sin calidad
Si en la cama ya no os gustan las mismas cosas o habéis dejado de tener esa sensación de plenitud cuando tenéis sexo, y además te resulta muy difícil que las conversaciones sobre esto lleguen a buen puerto, es señal de que la relación se está estancando.
Esto hay que verlo desde una perspectiva amplia en el tiempo. Todas las parejas tienen momentos mejores y peores en el sexo: momentos en los que hay más conexión y otros en los que las cosas parecen no salir bien.
Hay que verlo en una perspectiva de varios meses. Sería injusto que pensaras que tu relación está estancada sólo porque hace un par de semanas que no os acostáis.
5. Planes de vida divergentes
Una pareja es un proyecto de vida en común. Si durante los últimos meses habéis cambiado o evolucionado de forma divergente, ese deseo de estar juntos irá poco a poco desapareciendo, ya que no hay un proyecto común que os acerque uno al otro; verás cómo la intimidad, esa cercanía y conexión entre ambos, se ha ido diluyendo.
También percibirás que el compromiso que antes teníais para superar las adversidades y mantener una relación estable ya no es tan fuerte.
Esto puede manifestarse en decisiones importantes: uno desea formar una familia mientras el otro no se siente preparado, uno busca estabilidad y el otro necesita explorar nuevos caminos, o ambos imaginan su futuro en lugares y estilos de vida incompatibles. No se trata necesariamente de que alguien haya dejado de querer, sino de que las prioridades personales han cambiado: los seres humanos cambiamos.
Una relación de pareja es un proyecto de vida en común.
Cuando esto ocurre, las conversaciones sobre el futuro suelen evitarse porque generan cierta tensión, tristeza o miedo a perder la relación. Sin embargo, posponerlas no resuelve el conflicto. Al contrario, aumenta la distancia emocional y puede convertir cualquier desacuerdo cotidiano en una discusión más profunda sobre lo que cada uno espera de la pareja.
Es importante distinguir entre diferencias negociables y necesidades fundamentales. Algunas decisiones permiten encontrar puntos de encuentro, establecer plazos o diseñar alternativas que respeten a ambos. Otras afectan directamente a la identidad, los valores o el sentido de realización personal, por lo que renunciar a ellas puede generar frustración y resentimiento.
Recuperar la relación exige hablar con honestidad, escuchar sin intentar convencer y comprobar si todavía existe un proyecto compartido. No basta con recordar lo que os unió en el pasado: necesitáis descubrir si podéis volver a mirar juntos hacia el futuro.
6. Relaciones adictivas
Si piensas que tu relación no puede aportar ya nada a tu vida, pero sigues ahí y no sabes muy bien por qué; quizá estés en una relación adictiva.
Hay relaciones donde la gente pierde un poco su identidad propia para volverse obsesivamente dependientes o adictivas de su pareja.
Al igual que en una adicción a sustancias, estas relaciones se mueven en un ciclo de altibajos emocionales —momentos fugaces de euforia seguidos de ansiedad, discusiones recurrentes, rupturas constantes y una sensación de vacío y soledad a pesar de estar acompañados—. Hay señales claras como la continua justificación de errores, los celos extremos y el desgaste progresivo de la autoestima.
Para superar este patrón tóxico, es fundamental romper el ciclo, dejar de buscar validación externa y recuperar el centro emocional. Como profesionales de la psicología de pareja, nuestro objetivo es guiar a cada persona hacia la autonomía y el autocuidado, fomentando límites sanos y una comunicación honesta que permita reconstruir el vínculo desde la madurez afectiva o, de ser necesario, cerrar etapas con plena conciencia.
Una relación adictiva puede ser tan peligrosa como cualquier sustancia tóxica.
7. Consejos para terminar una relación estancada (que no aporta nada)
Es difícil dar el paso, pero si de verdad quieres empezar una nueva etapa y comenzar a vivir la vida que tú elijas con las personas adecuadas que te hagan crecer, puedes servirte de algunos de nuestros tips para pasar página.
Romper una relación que no aporta nada no tiene que ser un trauma ni una desgracia. Ya hablamos de ello en el artículo de este blog «Romper con tu pareja no es terrible» que te recomiendo leer si es que estás pensando romper con tu pareja.
Piensa muy bien lo que vas a hacer porque quizá hagas daño (un daño necesario, pero daño), y si no lo tienes claro no actúes por el momento. Pero si crees que ha llegado el momento, es buena idea que te prepares un pequeño guión con los temas que quieres tratar y explicar a tu pareja. Escribir, además, te ayudará a poner en orden tus ideas.
De todas formas, para que la ruptura no sea demasiado traumática y puedas dejar las puertas abiertas para una posible reconciliación (quién sabe), o una buena amistad, te dejo unos cuantos consejos que te ayudarán en ese aspecto.
7.1 Claridad ante todo
Si vas a terminar tu relación, lo suyo es que te sinceres con tu pareja y le digas la verdad de la situación, que le digas que no puedes seguir creciendo si es el caso y que ahora el camino se divide para los dos. Trata de decir las cosas de manera asertiva para que la ruptura sea lo más sana posible. Pero recuerda que claridad (o la sinceridad) no son sinónimos de crueldad.
Evita enumerar los defectos de la otra persona y expresa tus emociones de forma honesta. Habla de las incompatibilidades de vuestra relación sin atacar la autoestima. Actúa con asertividad y sin mentiras.
7.2 Hay otra persona
Si el motivo de que tu relación esté estancada es otra persona, otro amor en tu vida, no dejes pasar mucho tiempo si crees que ya no hay vuelta atrás. A nadie le gusta sentirse engañado y comprobar que has manipulado sus emociones dando excusas: actúa lo más rápidamente posible pero sin precipitarte.
Si has conocido a otra persona, debes decírselo a la hora de romper la relación. No des muchos detalles, por supuesto; pero no mientas en eso porque si te descubre (que es lo habitual) tu reputación caerá en picado. Hay que ser consecuente y hacerlo con asertividad, como decíamos, diciendo toda la verdad pero sin ser crueles.
7.2 Si es posible, evita romper tu relación a través de WhatsApp
Este tema también fue tratado en este artículo «Romper una relación por WhatsApp». Allí decíamos que romper por WhatsApp o a través de una llamada demuestra una gran falta de empatía y puede dejar muchos cabos sueltos.
Siempre que creas que no será peligroso, es mejor hacerlo en persona para dejar que la otra persona te haga cuantas preguntas necesite. Con calma. No trates de huir en cuando le hayas dado la noticia, quizá haya que esperar para decirle que si no estás como pareja estarás si es necesario y lo admite como un amigo. Puede que sea un lugar común, pero ahora es necesario recurrir a él.
7.3 Un lugar para hablar con calma
La cita tiene que ser en un lugar tranquilo y privado y, por supuesto, sin la necesidad de mirar el reloj: nada de soltar la bomba y huir.
Piensa que es muy posible que haya lágrimas, risas, abrazos o reproches, por eso no es la mejor idea citarse para esto donde haya más personas conocidas o en una concurrida cafetería y, desde luego, no hacerlo donde siempre os veíais (será un lugar con mucha carga emocional).
Tiene que ser un sitio privado y lo más neutral posible. Un lugar donde podáis charlar durante varias horas si es necesario.
7.4 La fórmula de darnos un tiempo
Siempre que se actúe con sinceridad, como decíamos antes, la fórmula de darnos un tiempo puede ser válida. Lo tratamos con más profundidad en este otro artículo: «Mi pareja me pide tiempo».
Como decíamos allí, evita la agonía de la relación si de verdad piensas que no vas a retomarla. Darse un tiempo puede entenderse como una especie de eufemismo similar al no eres tú, soy yo; de modo que tienes que ser muy claro en esto.
Antes de acudir a la fórmula de darnos un tiempo piensa en el tipo de persona que eres y lo que buscas en una relación de pareja. Ten claros cuáles son tus límites y lo que necesitas o no necesitas.
7.5 Poner distancia
No se trata de aplicar un contacto cero, como he leído en algunos medios. El contacto cero, en el ámbito de las parejas es otra cosa. Yo diría que hay que poner distancia emocional y personal. Esto significa que tienes que ocultar todos los recuerdos de esa persona, borrar sus fotos del móvil (o al menos trasladarlas a un soporte en el que no tengas acceso inmediato) y en general evitar su presencia.
Con las redes sociales pasa lo mismo. Hay que dejar de seguirse, al menos por el momento, y todo esto es necesario explicarlo para que la otra persona no lo perciba como un acto de hostilidad.
7.6 Ser agradecidos
Salvo en casos excepcionales hay que agradecer el cariño y la comprensión que la otra persona te dio. Aunque no hayas llegado a nada y ahora quieras olvidar el tiempo vivido, dar las gracias por el crecimiento personal te hará ser mejor persona. Esto ayudará a los dos a cerrar el ciclo.
7.7 Ayuda profesional
En mis consultas he ayudado durante estos últimos 20 años a mucha gente a recuperar a su pareja; pero también hemos trabajado en el modo de gestionar una decisión como esta y, de una forma u otra, a superar una relación.
Una ruptura no es el fin del mundo para nadie. Sólo tienes que darle la importancia justa.









